Beatriz Ruibal
Still It Breathes / Todavía respira
Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), una planta se considera en peligro de extinción cuando tiene una probabilidad muy alta de desaparecer en un futuro cercano. Este estatus se basa en una serie de criterios científicos y mesurables que incluyen el tamaño de su población, la distribución geográfica de la especie y las amenazas actuales a las que está sometida. Entre estas, son evidentes la deforestación, bien por expansión agrícola, bien por la urbanización y la tala de bosques que destruyen hábitats naturales donde estas plantas prosperan, así como, consecuencia del cambio climático, los incendios (naturales o provocados) resultado de los cambios de los patrones de temperatura y precipitación, que alteran a pasos agigantados los entornos en los que durante milenios estas se han desarrollado.